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  • Fracasan medidas como el Hoy no Circula
  • Urgen políticas públicas de largo plazo
  • La megalópolis conformada por la Ciudad de México y al menos 18 municipios mexiquenses entró en una crisis ambiental.

Organismos ciudadanos indican que de no corregirse la política ambiental para esta zona, en el 2018 la mala calidad del aire puede traer pérdidas económicas para todo el país que superarían los 20 mil millones de pesos, dejando un saldo de 37 mil 488 muertes prematuras, 103 mil hospitalizaciones y 6 millones de consultas médicas.

 

Los altos niveles de contaminación vividos en las últimas semanas evidencian el fracaso de una de las medidas más publicitadas, y que consiste en el programa Hoy no Circula, el cual se instrumentó después de que en febrero de 1987 comenzarán a morir aves por los índices de polución en la Ciudad de México.

Para 1989 la situación era dramática, pues se registraban 400 puntos Imecas de contaminación, casi cuatro veces más que los actuales, aunque en ese entonces no se medían las partículas suspendidas, que el 24 de marzo registraron un índice de 110 medido en partículas PM10, es decir, aquellas compuestas de polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas o cemento y que miden menos de 10 micrómetros.

Especialistas advierten que las medidas instrumentadas a partir de la década de los ochenta han logrado que la contaminación no aumente en términos alarmantes, pero tampoco ha mejorado, en parte porque alternativas como el Hoy no Circula provocaron que el parque vehicular creciera a
cinco millones de automóviles.

Adicional a ello no se han instrumentado acciones para compensar el daño ecológico y adaptarnos al cambio climático, como serían las reforestaciones en el interior de ciudades, con el fin de generar
espacios verdes; el ahorro de energía y generar una política sustentable en materia de residuos sólidos.

La medida temporal de aplicar el Hoy no Circula en su fase original, del 5 de abril al 30 de junio, para
que todos los vehículos particulares de esta zona dejen de circular un día por semana y un sábado al mes, es un paliativo, han asegurado científicos y especialistas; la solución es generar un programa ambiental de rescate para la megalópolis.

Dicho plan incluye la aplicación de la Norma-044 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), que mejoraría el control de emisiones para vehículos de carga y pasajeros que circulan con diésel.

Además debe mejorarse la movilidad de la Ciudad de México con energía limpias y maximizar el uso de la bicicleta, así como desconcentrar y revisar a las industrias instaladas en la región. El doctor Gustavo Sadot Sosa Núñez, académico del Instituto de Investigaciones José María Luis Mora, señaló que no sólo debe haber acciones inmediatas, sino establecer lineamientos de largo alcance que incluyan automóviles, el mejoramiento del transporte público y políticas desde un enfoque de creación y conservación de las áreas verdes, entre otras.

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